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viernes, 29 de julio de 2016

La adolescencia vista desde arriba.

Ana, mi hija, acaba de cumplir 13 años. A las  00.30 del 29 de julio, 29 minutos después de felicitarla y justo antes de que se pusiera a dormir le dije: ya eres oficialmente una adolescente.


La adolescencia es, según San Wiki, el periodo que va entre la infancia y la edad adulta, empezando entre los 10-12 años y hasta los 19-25. No les compro la definición: un niño de 10 años no es un adolescente y uno de 25 no debería serlo...

En este aspecto soy muy anglosajón y me gusta mucho más el término teenagerlos años que acaban en teen,  desde los 13 (thirteen) a los 19 (nineteen). Para mí eso es la adolescencia.

La adolescencia es un periodo espectacular, único, irrepetible y maravilloso: para los niños y, aquí mi punto de vista es un poco raro por lo que he oído por ahí, para los padres.

En varios post os he hablado de la primera vez, quizás de forma un pelín obsesiva. Eso es la adolescencia: un cúmulo de primeras veces para nuestros hijos, una detrás de otra, cada día, casi sin tener tiempo de asimilarlas, un torrente de emociones, de ilusiones, de desengaños, de placer, de temor, un torbellino de experiencias que los cambiarán de niños a adultos, de ser unos seres dependientes que solo nos exigen cosas a ser unos adultos con los que tendremos que aprender a tratar de igual a igual. Un máster en maduración personal de 7 años de duración.

Hace ya un par de años mi querida madre me regaló un libro titulado "Qué callar y qué decir con tu hijo adolescente". Leí poco porque me pareció una chorrada detrás de otra y porque Iván, mi hijo (14 en aquel momento), lo leía para saber donde estaban los límites, hasta donde podía llegar en su lucha conmigo, pero enseguida entendió que las rayas rojas de su padre están mucho antes que las del libro. 

El mejor consejo para afrontar la pubertad de mis hijos, como suele pasar, me lo dio una amiga, la precoz del cole, que ya había pasado por el trance y tiene los niños creciditos. "Te harán llorar aunque sean buenos niños pero, sobre todo, aprende que luchas has de librar"

Yo añadiría también "que batallas has de perder" porque dentro de su crecimiento personal ayuda que no ganes siempre porque tu victoria significa, en muchos casos, su derrota. He de reconcer que esta parte me cuesta.

Aprende a hacerte el tonto y hacer ver que te engañan, a quedar como un panoli porque si te das por enterado tienes que empezar una batalla (haciendo de poli malo) y las mejores guerras son las que se ganan sin bajar del caballo y aquí ellos ganan pero tu no pierdes. 

Así que si no te gusta el peinado que han elegido tus hijos, si él prefiere a CR7 antes que a Messi, si ella elige un bañador que es el tercero de la tienda que más te gusta, si no te convencen sus amigos (que hasta ahora no es el caso), si preferirías otras lecturas, otros estudios u otras actividades extraescolares para ellos, disimula o discrepa con suavidad.

Aprende a razonar con ellos y a valorar cada vez más su opinión: respeta sus decisiones meditadas incluso cuando estés convencido que es una metedura de pata como un piano. Siéntate a ver como se la pegan siempre que no se hagan mucho daño o quédate al lado para curarlos. Y no te enfades demasiado por su astenia adolescente, lo más irritante de esta etapa por encima de su increíble capacidad para discutir. Riñe con ellos lo justo: problema, discusión con razonamiento, intercambio de pareceres, conclusión final y cambio de tema.  Y guarda el comodín de "se hace esto porque soy tu padre y mando yo" para los temas vitales. 

Para complementar todo lo anterior  piensa en todas las barbaridades que hiciste en tu adolescencia (tú y tus amigos) y admírate de que ninguno se haya echado a perder por llegar borracho un día, por ser un veleta o por no estar leyendo todo el día a los clásicos de la literatura.

Intenta tomarte con deportividad las trastadas que hagan y recuerda las tuyas. Seguramente eras peor...

Enfádate de verdad cuando la ocasión lo merezca y finge el enfado dependiendo del caso. Recuerda que es esto es como la mafia: no es nada personal, no tienen mada contra tí. 

Con mi hija, que la empieza, lo tendré más difícil: es una chica y me cuesta más entenderla porque nunca he sido "chica adolescente". Esfuerzo doble pero allá vamos.

Y disfrutad: lo divertidos que son los adolescentes, aunque sean un poco (o muy) burros, es contagioso. Te dan ganas de salir de marcha con ellos, pero que nadie se asuste que me contengo. 

Quizás mi post es demasiado alegre, excesivamente optimista porque, hasta la fecha, los dos perlas de la foto de abajo me lo han puesto muy fácil. Que dure. Allá vamos con la segunda adolescencia de la lista y seguimos con la primera. 



viernes, 22 de julio de 2016

La decepción y la esperanza. High hopes.

De todos los sentimientos amargos hay uno que me desagrada en especial: la decepción.


La decepción parte de una bella premisa; la esperanza. Como si fuera un reverso oscuro la mayoría de vivencias desagradables empiezan con algo hermoso: la muerte con la vida, el desamor con el enamoramiento, la decepción con la esperanza.


Recuerdo a una persona muy cercana que me decía "no esperes nada de mí", era la única forma que sabía que no me iba a decepcionar. Es una de las frases más tristes que he oído aunque Serrat dijera aquello de que "nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio". Si le hubiera hecho caso, que no lo hice, no me hubiera decepcionado pero hubiera vivido más tiempo sin esa ilusión. 

¿Qué haría si lo pudiera revivir? Sospecho que lo mismo porque la carga positiva de la esperanza fue superior a la negativa de la decepción. Pese a todo.  

Así que vivo (no creo que sea solo yo, seguramente os pasa a todos los que me estáis leyendo) en una especie de decepción crónica, una suerte de melancolía light permanente basada en desengaños de todos los tamaños, desde minúsculos a gigantescos, desde esperados a sorprendentes, ocasionados por todos los subtipos de seres humanos que me rodean: familia, compañeros,  amigos y mujeres en todos sus estados (amigas, pretendientas/pretendidas, parejas y ex)

Con la edad se supone que uno aprende a esperanzarse menos, pero a mi me cuesta. Al parecer sigo esperando mucho, demasiado, de mi entorno y, claro, me sigo decepcionando.

Para equilibrar he conseguido, de forma parcial, que la decepción esté controlada, convirtiéndola en una simple forma de saber que es lo que me puede ofrecer mi entorno,  en un conocimiento basado en el ensayo-error en forma de  esperanza-decepción. Es la única forma de conocer a las personas: probándolas. Y solo hay una alternativa: no conocerlos, no jugársela por nadie. 

La vida es una especie de balance entre positivos y negativos, entradas y salidas, esperanzas y decepciones, así que para tener números verdes en esta cuenta hay que albergar grandes esperanzas y empequeñecer las desilusiones  hasta dejarlas simplemente en un bajo nivel basal de melancolía, con un control de daños que nos permita volver a ilusionarnos las veces que haga falta,  sabiendo que el desencanto  será asumible.

Mis amigos sufren una suerte de clasificación: tras muchos años de contacto con ellos, tras mucho dar y recibir, sabes lo que puedes esperar de unos y de otros. De los que esperas poco o nada no te decepcionarán. El problema es en los que tienes "High hopes" (grandes esperanzas) 

Y soy consciente de que he decepcionado a muchas personas, seguramente porque esperaban demasiado de mí o simplemente porque les ofrecía algo tan diferente a lo que querían que me consideran un auténtico fraude. 

Siguiendo las indicaciones del Boss, espero seguir teniendo grandes esperanzas, "High Hopes", pero solo con quien se las merezca, que son exactamente las personas que no me han decepcionado (¿aún?) 

He encontrado tres "High Hopes" en youtube: disfrutadlas, muy diferentes entre ellas aunque si hay que elegir, sin duda, la de Pink Floyd (sorry Bruce) 

Pink Floyd



Bruce Springsteen



Kodaline








lunes, 18 de julio de 2016

Me gustan las chicas jóvenes (también) Parte II: los motivos

Aquí está la segunda entrega de la saga en favor de las chicas jóvenes. Por si alguien lo duda: voy a generalizar.  


Yo, que tengo un gran respeto por todos los libros del mundo mundial de psicología creo que hay una única razón: en general nos gustan más que las de nuestra edad (generalización)

Ahí aparece esa maravillosa ciencia (la psicología) para decirnos que ellas necesitan una figura paterna que no tuvieron (nótese que siempre podremos decir que su padre no era una figura paterna como Dios manda: sea por calzonazos o por duro, sea por omnipresente o por ausente, siempre al gusto del consumidor) o que lo idealizaron si era un padrazo y buscan replicarlo. 



No entraré en el cliché de que les puedes proporcionar "lujos" a los que no están acostumbrados, aunque es evidente que en algún caso algo de eso puede haber.

Como no tengo un Ferrari y mi ritmo de vida es bastante normal, en mi caso me parece irrelevante.  

Nosotros, según los psicólogos, buscamos una niña pequeña a la que mimar, a la que proteger… o alguna chorrada por el estilo.

Pues no señores psicólogos, es simplemente porque nos gustan (nos ponen) más. Lo siento pero alguien tenía que decirlo.

No entraré en una obviedad: el cuerpo de una mujer a los 25 años es más hermoso que a los 50. Pero es evidente también que el cuerpo de un chico de 25 tiene más músculos y más grandes que el de uno de 45 y, siempre en general, las mujeres no los encuentran más atractivos. 

Pero lo que distingue a las chicas jóvenes es que no tienen el cinismo respecto a la vida que tenemos todos los que hemos superado la cuarentena, y aquí no hemos de hacer distinción de sexos. Ellas lo son tanto como nosotros y a mi siempre me ha gustado ser el cínico de la pareja. Jamás saldría con alguien más cínico que yo. Never. 

Para las chicas jóvenes la mayoría de las cosas son un descubrimiento. No han viajado tanto, ni han cenado en  los lugares que tu has cenado, ni han tenido las experiencias que tu has tenido. Para lo que no hayan salido nunca con una chica más joven que sepan que esto es básicamente lo que se pierden. El revivir con alguien un “la primera vez que”. No hay nada mejor. Lo podemos hacer con nuestros hijos hasta cierta edad pero es magnífico poderlo hacer con tu pareja.

El que tengan muchos menos años que tú les da el encanto de la “primera vez”, pero aquí radica su principal problema: son unas inmaduras. 

Hay cosas que das por supuestas que no lo son. Hay un cambio generacional. Y, o tienes muy claro que tienes que hacer un ejercicio diario de comprensión por cosas que a tu edad son realmente incomprensibles o no hay nada que hacer. 

Así que a una relación de éstas hay que ir cargado de paciencia, libros de meditación, yoga y pastillas azules (si hacen falta)… pero sobretodo de calma, tranquilidad y cursos de contar hasta 10000.  Paciencia. Esa es la palabra clave: paciencia.



No querría dejar de rebatir una de los argumentos más idiotas que he oído cuando digo que salgo con una chica más joven, que se resume en la frase "¿de qué hablas con ella?" 

¿Se supone que una mujer de 25, 30 años no tiene conversación?: como mínimo dudoso. 

Pero el sofisma se basa en que presupone que con una de 40 te lo vas a pasar bomba con su conversaciónEso es falso. No por tener más de 35 van a tener una vida interesante y te van a regalar mil anécdotas, van a discutir sobre la batalla de Stalingrado,  te van a argumentar de forma implacable a favor o en contra del independentismo, de si Podemos es socialdemócrata, si al Barça le interesa más jugar un 4-4-2 o un 4-3-3 (una mujer que habla de esto es sexy, muy sexy), van a comprender el Problema de Monty Hall o si el mejor libro de la historia es de Kundera o de Dostoievsky. 

Muchas de más de 35 tienen una conversación nula así que esa premisa no vale nada. Cero. Niente. Nothing. No demuestra esa supuesta superioridad de las cuarentañeras (al parecer cuarentonas ya no se dice). La frase ¿de qué hablas con ellas? se puede aplicar al 50% de las mujeres (y por lo que me explican las mujeres al 80% de  los hombres)

Añadamos que, como en las canciones, muchas veces es más importante la música que la letra. Hay grandes canciones en que la letra no dice nada así que, para enamorarnos de una canción, no hacen faltas grandes mensajes. Eso es así. 

Y sí, como siempre hay excepciones: habrá chicas de 25 que hayan viajado más que yo, que hayan vivido fuera de España, que tengan experiencias más interesantes que contar que las mías y  que sepan más de política internacional que yo. Y hay mujeres de 45 con un cuerpazo que ya quisieran las de 30, con una terrible ilusión por la vida, con una frescura a toda prueba y con un bagaje que las hace interesantísimas. 


Por eso, generalizando, he puesto en el título: "Me gustan las chicas jóvenes (también)

Pd; en el fondo, visto lo visto, creo que los que miran hacia arriba y ponen los ojos en blanco al saber la edad de mi pareja si tiene menos de 35, llevan razón. Pero me encanta vivir al límite y, como dijo el escorpión de la fábula de Esopo, es mi naturaleza.



jueves, 14 de julio de 2016

Me gustan las chicas jóvenes (también)

En esta torturada vida que llevo de single una de las cosas que más me revienta es ese odioso momento en que me preguntan la edad de mi pareja. Mucha es veces es joven, a veces muy joven, algunas incluso puede que demasiado joven. Digo la edad y, en algunas ocasiones, casi casi esperan que a renglón seguido me disculpe. Pues no. Qué pasa. Me gustan (también) las chicas jóvenes. 


Esta conversación la he sufrido mas de una vez. 

- Ayer me fui a cenar con Pepita
- ¿Qué edad tiene? (nadie me pregunta si es alta o baja, si es guapa o fea, si es lista o tonta, solo la edad) 
- 25 (o 28, o 32)
- Joder Fernando.... (Nota: Fernando, o sea yo, tiene 45 años ahora...) 
Esta última frase suele ir acompañada de ojos en blanco y resoplido. 

El problema ya no es que (también) me gusten jóvenes, que es algo bien aceptado en el imaginario colectivo, es que, al parecer, me gustan "demasiado jóvenes", lo que  es un concepto claramente relativo. Porque.... 

¿Cuándo una chica es inapropiadamente joven? 

Hace unos años solía pensar que habría tocado fondo en el momento en que saliera con una chica que se llevara menos años con mi hijo que conmigo. 

Yo soy del 70 y él del 2000, así que nos llevamos 30 años justos. Haciendo una operación matemática complicadísima resulta que la chica puede tener 15 menos que yo. Como tengo 45… pues hasta los 30 estaríamos dentro del "manual de buenas maneras". O sea nacidas hasta 1985. Apuntado.

Pero nada. Hace tiempo que caí con una chica post-1985. OMG. 

Por tanto aparecen ante mis ojos varias opciones: 

1) reconocer que se me ha ido la pinza,  asumirlo y no voler a mirar a las post 1985 (qué penita!!!) 

2) llevarlo con hombría y no desdeñar a ese viejo verde que según votación popular debería aparecer en el espejo cuando me afeito (es una metáfora porque hace tiempo que me dejé barba) 

3) bajar el listón de la edad y buscar una nueva regla.

Como me cuesta reconocer mis errores y sigo sin ver al viejo verde en el espejo, pensamiento que igual no es compartido por muchos de mis conocidos, he optado por buscar una norma que me vaya bien para salvaguardar mi imagen y que pueda explicar a los que me acusan de asaltacunas. Lo sé, es inútil, pero estos ejercicios intelectuales fútiles me encantan. 

Así  que mis opciones pasan por dos nuevas reglas: 

- La mitad más 6. 
- La raíz cuadrada de mi edad x 3.5 (sólo válida para listillos o personas que sepan manejar una calculadora) 

Creo que estas dos funcionan muy bien y valen para mí y para hoy… que es lo que cuenta. 

Parafraseando al mítico Groucho diré aquello de "estos son mis principios, si no les gustan tengo otros"  Vamos, que las reglas las puedo cambiar cuando quiera. Para algo son mías. 

La verdad es que el de “la mitad más 6” es genial: para los no muy avezados en esto de los números: 45/2= 22.5 + 6, : límite 28,5 años. Suena bien. 

Con el tiempo la regla mejora: a los 50 ella deberá tener 31 años y cuando fuera octogenario, 46.  ¡Cada vez mejor! 

Sin embargo la regla de la raíz cuadrada es todavía más brillante (ahora me toca una de 23,5 años) y a los 50 sigo con una de 24,5 y a los 80 con una de 31. Igual sería mejor multiplicar la raíz cuadrada por 4 o por 5...  lo pensaré.

Solventado el mini problema de que todo el mundo crea que es demasiado joven para ti (desde el punto de vista de sus amigos y familiares la frase puede ser mucho más cruel, tu eres demasiado viejo para ella…) me gustaría centrarme en por qué elegimos mujeres más jóvenes.

Pero eso será en la segunda parte del post que se está haciendo muy largo....



lunes, 11 de julio de 2016

Todos somos Leo Messi.

Hoy he leído un vomitivo artículo en "El País"de Ruben Amón sobre Leo Messi diciéndole absolutamente de todo a él y al F.C Barcelona. No pensaba escribir sobre este tema pero la opinión de una amiga a la que respeto (todavía) que me ha dicho que le parecía un gran artículo me ha puesto como una moto. Pues no querida, el artículo es una puñetera bazofia. 



Mini resumen para los que no lo quieran leer, Messi es malo malísimo y que ignorara lo que estaba formando es un agravante, no es un eximente. La verdad es que no se en que mente cabe este párrafo del final. No conocer que se estaba realizando algo ilícito es peor que conocerlo. Curioso. 

Supongo que el Sr Amón es un estómago agradecido y sigue la linea editorial de El País en el que si hablan de un escándalo de directivos de la AFA Argentina ponen una foto con Messi vestido del Barça. Caña a los catalanes y salvaguardemos el honor de los demás. 

Lo repugnante del artículo del Sr Amón no es que critique la campaña del Barça de apoyo a Messi (más que discutible). Es su absoluta falta de equidad. 


En su artículo menciona como una cosa menor a la Infanta Cristina. Pasa de puntillas. No pone: "en el caso Messi se ha hecho justicia, haciendo más evidente el escándalo de la Infanta". NO. Pasa. No tiene importancia. 

Y eso me llama la atención. Yo soy muy poco de aplicar ese magnífico adagio que es el Principio de Hanlon: "nunca atribuyas a la maldad lo que pueda ser explicado por la estupidez". Creo que este señor es más malvado más que estúpido. Pero le doy el beneficio de la duda. 

Porque Messi tiene que pagar porque es cierto que desconocer la Ley no nos exime de aplicarla. Pero quizás, solo quizás, no contextualiza. Le voy a ayudar. 


En Catalunya hay una cierta creencia, llámanos malpensados, de que "van a por nosotros". Y, le guste o no, esto tiene una base que todos conocemos. Y si usted no la conoce es porque no le interesa. 

Igual al señor Amón le suene la Operación Catalunya

Igual al Sr. Amón no le sorprenda que se hayan investigados tan pocos jugadores, fichajes y negociaciones de otros clubs y tantos del Barça. 

Seguro que al Sr Amón le parece bien que por actos parecidos Casillas llegue a un acuerdo y Mascherano y Messi vayan a juicio y sean condenados con prisión (que no cumplirán, eso sí) 


Pero no. El Sr Amón solo tiene  visión para el "Caso Messi". Que un chico que no es un premio Nóbel precisamente firmara lo que le ponían delante con 19 años le parece increíble y lo tacha de delincuente. Y si no sabía lo que firmaba, peor. Bastante bien librado ha salido. 

Que la Infanta Cristina no supiera quien era la chica que cuidaba a sus hijos y que papel tenía en la empresa le parece normal. Que alguien con estudios conteste 800.000 veces "no me consta" en un juicio es normal. 

El malvado es Messi. Y si era un ignorante peor.  

Y además saca a relucir la idiotez más grande que puede sacar a relucir alguien hoy en día: el "Madrid nos roba", "Madrid mete en la cárcel a nuestros futbolistas". 

Sr Amón, nadie en su sano juicio duda de que desde el Estado Español hay una persecución al independentismo catalán, en ocasiones fuera de la ley, y el Barça es el buque insignia del catalanismo y, en parte, del independentismo. 

El ministro Fernández Díaz nos lo ha dejado más que claro. Y si hay que "jodernos la sanidad" miel sobre hojuelas. Si les encanta jodernos la sanidad (no son palabras mías), imagínese al Barça. Pecata minuta 

Y un par de cositas más Sr. Amón. ¿Defiende usted que el que firma un contrato es responsable aunque no entienda nada de lo que está firmando? 

Pues me sabe mal pero los altísimos tribunales españoles que le ponen tanto a usted no opinan lo mismo en dos casos: las "preferentes" y "los suelos de las hipotecas". 

Las abuelas que firmaron las preferentes supongo que, según usted, también deberían aguantarse. Y si son unas ignorantes, doble caña. Qué paguen las costas. 

Yo firmé una hipoteca con suelo. Tengo carrera, especialidad y doctorado pero los jueces consideran que los bancos no me lo explicaron lo suficientemente bien. Y han hecho que el Banco lo corrija. Y retire la cláusula.

Pero Messi, que no tiene estudios, no. Que se fastidie. Pena que no vaya a la trena. 

Así que, voy a tomar su último ejemplo y a aplicar el principio de Hanlon. 

No voy a explicar con la maldad lo que puedo explicar con su ignorancia. Y, como usted le recomienda sibilinamente a Messi, podría seguir los pasos de Edipo. 




domingo, 3 de julio de 2016

En contra de la democracia, al menos la española (parte I)

En una de las múltiples discusiones políticas que tengo con uno de mis mejores amigos, que para un espectador neutral son escenas de guerra, salió el tema de si la democracia es el mejor sistema político. Mi amigo dijo rotundamente que NO. Está en contra de la democracia. Defiende que una tecnocracia sería infinitamente mejor. Yo decidí aquel día callarme (raro, raro) y reflexionar. Con los resultados de las elecciones y la nueva victoria del PP un amigo también ponía en duda si era el mejor sistema


Y he aquí mis conclusiones.

Punto de partida: la democracia es un sistema pésimo. Y la democracia representativa, lo que tenemos en España, peor. 

Ya veremos si, a pesar  de todo, es el menos malo.


A favor


Me cuesta encontrar un motivo que no sea el de la igualdad. Que la mayoría decida, que  la opinión de cada persona valga lo mismo que la de los demás y que los intereses de todos los ciudadanos estén representados de forma equitativa.

Bonito, poético, justo, ético, entrañable. 

Pero...

No es verdad que "una persona, un voto" 

En el sistema electoral actual con la Ley d'Hont pero sobre todo al haber 52 circunscripciones, se benefician los partidos mayoritarios y ya no existe el "una persona un voto".

A Ciudadanos le ha costado 97.000 votos cada escaño y 57.000 al PP.
PACMA no tiene ningún parlamentario y, con los mismos votos, el PNV 5.
¿Acaso los 286.000 que votaron a PACMA son menos importantes que los que votaron a PNV?
¿Acaso los que votaron a Ciudadanos valen menos que los que votaron al PP?

Como todos sabéis porque se ha comentado hasta la nausea en las dos últimas elecciones con el fin del bipartidismo hay provincias "infladas" por su baja población para que las elecciones representen no solo a las personas si no tambbiém el territorio.

El voto de 5 barceloneses (o madrileños, que no va por ahí el tema) vale como el de un ciudadano de Guadalajara ya que se necesitan 5 veces más votos en Barcelona para conseguir un diputado.

Tiene su lógica porque si no las elecciones serían una suerte de Liga de Fútbol donde el 50% del interés sería el Barça-Madrid y el otro 50% las grandes capitales de Provincia.  Pero se les fue la mano con 52 circunscripciones.

O sea que ni eso: no es "una persona un voto". Empezamos bien.  

Si todo fuera eso pues casi casi que no pasaba nada, porque en el fondo el poder seguiría residiendo en el pueblo, siendo, eso sí, unos "más pueblo que otros".

Pero es que además no tenemos una democracia real en España. Hay un estado demofóbico en el que cuando alguien dice "referéndum" los políticos huelen a azufre y ven a Lucifer en cualquier esquina, porque todos sabemos que el pueblo es burro y que no conviene dejarlo votar como se ha visto (y han dicho) en Inglaterra con el Brexit.

Me parece fácil entender que una democracia participativa (con mayor papel del pueblo en todos los pasos de la democracia: toma de decisiones, ejecución y control) sería mucho más aceptable. 

Parece lógico reclamar que cuando se hagan elecciones generales se planteen otros temas que se puedan votar en la misma papeleta, a coste cero. El pueblo decide. 



Una excusa para no realizar referéndums es que  el nivel cultural medio en España es más bien bajo. Eso es cierto pero no creo que sirva como excusa para que no puedan decidir sobre temas como "Monarquía sí o no", "Toros sí o no" que no están en el programa electoral de la mayoría de los partidos y que responden más a una sensibilidad que a un raciocinio excesivamente complicado.

El votar al PP no quiere decir que estés a favor ni en contra de los toros. Se pregunta y ya está. ¿Alguien le ve un problema? Pues ni se plantea. 

Podemos, que sería el paradigma en España (se supone) de la Democracia Participativa no lo ha considerado una prioridad en esta "segunda vuelta" de las elecciones. Seguramente es lo que diferenciaba más a Podemos del resto de partidos, la sensación de que eran los únicos que podían devolver el poder al pueblo. Así que ni ellos lo deben considerar importante. Grave error.

Evidentemente ya de un referéndum de autodeterminación ni hablamos que nos entra la risa... estos catalanes!!!

En resumen: estado demofóbico y contrario a la Democracia Participativa. 




Pero no nos quedamos aquí, estamos en un país miserable y si no sale lo que nosotros queremos es que los contrarios son tontos o unos gilipollas.

Tenemos el ejemplo reciente con la victoria del PP y toda suerte de descalificaciones a sus votantes. Escandaloso. No me extiendo porque ya escribí un post sobre esto.

http://fercereto.blogspot.com.es/2015/12/ha-ganado-el-pp-mierda-de-pais.html



Pero si rascamos un poco tenemos otro ejemplo más cerca de casa, en Tortosa. El 68% de los votantes dijeron SÍ  a mantener un monumento "franquista" que es el Monumento de la Batalla del Ebro, levantado en 1966 por Franco.

La CUP, un partido asambleario hasta la nausea se opuso a llevarlo a referéndum y dice que "no lo aceptan". Curioso.

El PP, PSOE y similares no dejan hacer referéndums y la CUP sí, pero solo valen si sale lo que ellos quieren. Genial.

O sea, que cuando utilizamos (por fin!!) la Democracia Participativa, tampoco estamos contentos...

Esto es lo que tenemos en España, un simulacro de democracia en que los políticos todavía se congratulan de... la transición!!!!! Por Dios!!!! Que alguien les explique que han pasado 25 años de la transición de las narices!!!!

Pero no solo son los políticos. Nosotros tampoco aceptamos los conceptos básicos de la democracia: el respeto a lo que piensa el otro y a que la decisión la toma la mayoría y, si no estás de acuerdo, te fastidias.

En resumen y como habéis visto, se me ocurren varios motivos para defender la democracia (la participativa en especial), pero ni uno solo para defender "la democracia española". 


Dejo para un segundo post los argumentos en contra pero si esto son los que van a favor...



sábado, 2 de julio de 2016

Libros del 2016, segunda parte.

Vae Victus. Albert Sánchez Piñol. 2015. 




Quien haya leído Victus (2012) disfrutará con su segunda parte,"Vae Victus", pero quien espere el torrente de emociones del primero ya puede ir bajando las expectativas porque no las va a encontrar.  

Hay libros que quizás no deberían tener continuación, aunque valga la pena como es el caso de "Vae Victus".  El final de "Victus" es tan perfecto, tan sublime, tan emotivo, que es imposible superarlo. Todo lo que venga detrás parecerá un mal sucedáneo. 

Para quien no lo conozca "Victus" es un libro de Albert Sánchez Piñol que habla de la guerra de Secesión Española que enfrentó a Borbones (FelipeV) contra austracistas y que concluyó el 11-S de 1714 con la entrada del ejercito borbónico en Barcelona, o sea, nuestra Diada de Catalunya, a través de los ojos de Zuvi "piernas largas" un ingeniero experto en construir y destruir defensas de las ciudades, un mercenario de primera división. 

Para el que no lo haya leído creo que es obligado porque se aprende, entretiene y emociona, lo que no se puede decir de muchos libros. 

"Vae Victus" es la continuación, desde el 12 de Septiembre del 1714 donde el cínico y ancianísimo Zuvi "piernas largas" explicas sus andanzas que le llevan desde Barcelona a convivir con los yumas, los ingleses y los franceses en América y por último con una expedición de los ingleses al nuevo mundo, pasando, como no, por una nueva guerra contra los borbones, está vez del lado de los franceses bajo la promesa de restaurar las libertades en Catalunya. 

Está escrito con esa agilidad que es la firma de Sánchez Piñol: divertido, bien llevado, con unas grandes dosis de cinismo pero también de humanidad. Un libro muy completo que, como mínimo, os entretendrá.  Absolutamente recomendable. Pero no es Victus. 

Los que seáis "muy españoles" seguramente os ofenderá por los improperios, bastante constantes, que va profiriendo sobre el bando borbónico, para mi gusto un pelo excesivas.

Dora Bruder. Patrick Moedano. 1997




No lo acabé. Es más, no llegué ni a la mitad. Decir que no me cautivó sería quedarse muy corto, me aburrió miserablemente. La búsqueda de Dora Bruder desaparecida en el París de la ocupación nazi es el centro de la historia pero la increíble profusión de detalles absurdos, por ejemplo la dirección exacta del ayuntamiento y millones de pasos insignificantes que va dando para desentrañar los secretos de la vida de Dora Bruner me aburrieron hasta llegar a un sueño profundo.

Si la prosa fuera una maravilla podríamos decir que es más importante el cómo que el qué, el camino que el destino, pero tampoco me parece una literatura espectacular. Frases cortas, telegráficas, nada especial.

Francamente, no conseguí interesarme nada en 30 páginas, así que puerta. Una decepción terrible, igual le intento dar otra oportunidad con otro título porque es un Premio Nóbel, pero sin mucha fe.


Sumisión. Michel Houellebecq. 2015 



Un libro curioso que habla de una Francia relativamente cercana en la que los islamistas se hacen con el poder en Francia. El protagonista, un "ateo light " cansado de todo, tiene que decidir que camino seguir tras los cambios políticos y culturales de su país. Para no hacer un spoiler no continúo, pero la poligamia juega un papel importante. Hay que leerlo sabiendo que es una provocación y no tomárselo demasiado en serio. Las feministas recalcitrantes se indignarán por el papel que el libro reserva a la mujer.

Es ameno pero el último cuarto se me hizo pesado por la múltiples referencias a Huysmans y otros escritores franceses que desconozco por completo. Momento para leer en diagonal.


Los últimos días de nuestros padres. Jöel Dicker. 2010 


Es el primer libro publicado de Dicker, famosísimo por su "La verdad sobre el caso Harry Quebert".


Hace un par de años que leí "La verdad... " y cero que el estilo es un poco diferente. En este libro recuerda mucho al Ken Follet en su trilogía del siglo XX.

Se trata de una novela en la que, con el hilo de la relación del personaje principal (Palo) con su padre, narra la historia de unos jóvenes franceses reclutados para participar en el SOE, una especie de fuerzas especiales inglesas que preparaban atentados y sabotajes en la Francia ocupada.

Bien escrito, fácil de leer y con un buen número de secundarios, parece escrita como futuro guión de cine. Quizás su mayor pecado es centrar demasiado la historia en la relación del padre con el hijo, que, aunque la hace más humana, le quieta verosimilitud.

Entretenido, buen libro para leer en verano, lo seguiréis fácil aunque tengáis tres niños chillando en la piscina, a 5 metros.

Viatjant amb cendres. Natàlia Rodríguez. 2015


Un descubrimiento. Un libro magnífico, pero no fácil de leer. Una mezcla de novela histórica y ensayo filosófico a lo Kundera. Es la historia de un escritor catalán emigrado tras la Guerra Civil a la URSS que regresa 40 años después a Barcelona con su mujer gravemente enferma. En su diario nos desgranando su filosofía de la vida formada por su adaptación a través de su lucha por la idea comunista, sus vivencias en la URSS y sus infinitas referencias literarias.

Es ameno, está exquisitamente escrito, con una prosa muy cuidada,  y te emociona, especialmente al final, huyendo de la sensiblería.

Muy recomendable para los que no seáis de lecturas fáciles y tengáis más referencias literarias que Gabo y Murakami, en especial los clásicos rusos (Dostoievski) a los que idolatra.

 A diferencia de "Los últimos días de nuestros padres" es para leer  por la noche, a solas, con un vaso de vino, y los niños bien acostados.

Libro para releer, con un fosforito en la mano, marcando frases, algunas geniales.