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domingo, 1 de octubre de 2017

España ha muerto

Escribo estas líneas en castellano, mi lengua materna, desde un avión que me devuelve a Barcelona desde Bilbao, donde estaba por trabajo.

Adelanté mi vuelta unas horas, sin disfrutar de hacer el turista por Bilbao, para ir a votar. Pensaba que para una jornada festiva. Ya habría tiempo el día 2 para interpretar resultados y esas cosas.   

Pero antes de subirme al avión me llegan por twitter las primeras imágenes de los colegios electorales. Dios.



Llamo a mi madre cabreadísimo por los videos en los que cargan contra gente que solo quiere votar, contra una señora de su edad, de unos 70 a la que tiran al suelo. "Pon la tele y cuando llegue me dices" 

Pongo el avión en modo avión, que remedio. Leo un rato pero pienso en las imágenes que le he enseñado a dos chicas de Bilbao que van por trabajo a Barcelona. "Joder, parece sacado de los años 70" Correcto.

No sé que está pasando ahora pero tengo suficiente para tener clara una cosa. La España con la que me eduqué ha muerto. La España con la que durante mucho tiempo pensábamos, seguramente de forma ilusa, que nos entenderíamos, ha muerto. La España a la que uno, aún siendo independentista, veía con simpatía en los partidos de selección, ha muerto.

La última frontera ha sido sobrepasada: la de la violencia. La violencia por parte de las fuerzas de seguridad: la violencia de estado. 

Los que me dicen que se estaba cometiendo un delito les preguntaría qué cual. Nadie (político, fiscal, juez) ha dicho que ir a votar hoy fuera delito. ¿Por qué carga la policía contra ciudadanos que no están cometiendo un delito?

Se me puede rebatir que soy injusto, que este es el gobierno de unos pocos (PP y Ciudadanos) y que el resto de España son buena gente y no opinan así. Es posible. Eso nos lo dirá la reacción de esta "otra España" con la que muchos creen (creemos?, creíamos?)  que podríamos convivir en paz y harmonía. 

Desgraciadamente creo que excepto en zonas localizadas (Euskadi) la idea mayoritaria en el resto de España será que "nos lo hemos buscado" y que "había que defender el Imperio de la Ley y el Orden" Y no lo digo por que TV3 me haya comido el coco, lo digo por las conversaciones que he tenido con extremeños, andaluces y gallegos en estos días. Con algunos, porque había otros mucho más moderados evidentemente a los que estoy seguro que estas imágenes les horrorizarán. 

El PP ha roto España de forma definitiva con la impagable ayuda de Ciudadanos (condenarán hoy la violencia de las fuerzas del estado?) Felicidades.

Aquí solo se puede estar con los que pegan o con los que reciben. La equidistancia es imposible aunque en los próximos días veremos a Iceta y compañía hacer juegos malabares. 

Y no creo que solo sea yo, creo que muchísimas personas me comprarán la reflexión: aunque no haya independencia, la desconexión emocional de Catalunya con el resto de España es absoluto e irremediable. 

Una vez más Iñaki Gabilondo podrá decir aquello de "así piensan convencer, seducir, a los catalanes para que se queden? Ese es su plan?"

Si alguien quiere que esto no sea así solo hay una esperanza: que en los próximos días la sociedad civil española y las fuerzas políticas que no son de derechas en España se levanten contra este gobierno y fuercen elecciones ya. Y que en las próximas elecciones gane un Gobierno capaz de entender a esta gran parte de Catalunya que sabríamos que porcentaje es si nos dejaran votar. 

Pero, francamente (nótese el juego de palabras), no lo veo.

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